jueves, 25 de febrero de 2010

LA TIMIDEZ EN LOS NIÑOS

Laura ha dicho que no sale y es que no sale.

La abuela le hizo el traje. Todos los días de la semana Laura repasaba el papel, y hasta lo representaba delante de sus hermanos. La madre la vio ensayar. “Lo hacía muy bien”. El padre ha salido antes del trabajo y está, como todos los demás, cámara de video en mano, delante del escenario. Graba, graba y graba, pero Laura no sale. Se ha sentado detrás del escenario. Tiene seis años y un disfraz de hada. Cuando le tocó salir en la obra de teatro Laura dijo que no salía. Hay mucha gente y tiene vergüenza.

“El día del teatro supe que teníamos un problema de verdad”. Habla Marta, madre de una niña de seis años llamada Laura. “Había estado ensayando toda la semana su papel, yo le cosí el disfraz, Laura estaba muy ilusionada siendo el hada buena del cuento. Y de repente, cuando le tocó salir, se sentó y dijo que no, que no salía. Y no salió.”. La hija de Marta es tímida, un problema que no siempre nos tomamos en serio.

La timidez encierra al tímido. Le tapa la boca y le agarra como a la niña del ejemplo para que no se pueda mover. Los tímidos no hablan ni preguntan; sienten muchísima vergüenza, como si fuese un delito. Así que se van limitando, conocen a la menor gente posible, evitan hacer cosas en grupo y cuando no hay más remedio, hacen todo el esfuerzo posible para camuflarse y pasar desapercibidos.

Al principio es normal que un niño se sienta nervioso cuando llega a una clase nueva o a un sitio donde no conoce a los demás. Pero si ese sentimiento normal se queda para siempre, se convierte en problema, porque reduce la vida del niño, le quita unas experiencias necesarias para que crezca.

A veces no sabemos entender la gravedad de éste problema y lo dejamos pasar. Como el niño no levanta la voz, ni grita, ni nos contesta, y no suele dar problemas, podemos pensar que la cosa no es tan grave, que peor sería si nos diese la tabarra. En realidad lo que pasa es que él está obedeciendo y asumiendo todo lo que le digan porque prefiere eso antes que decir su opinión.
Aunque ésta “sumisión” nos evita ahora unos cuantos problemas, ¿te imaginas la que se nos puede venir encima cuando sea adolescente y otros le empujen a hacer cosas? “Pero hay muchos a los que se les pasa con el tiempo”. Sí, es verdad, pero también lo es que hay muchos adolescentes con problemas de timidez que andan diciendo en las encuestas que sin una copa o dos, no se ponen a hablarles a una chica ni aunque les obliguen. Ahora que son pequeños es cuando les toca aprender cómo se pueden decir los sentimientos y opiniones que uno tiene; si no lo hacen, será un retraso que irán arrastrando. Las soluciones, como siempre, cuanto antes mejor.

“En la fiesta de su último cumpleaños ya debí empezar a buscar remedio a su timidez”, cuenta una madre. “Escuché a otras dos madres que hablaban de mi hija. Una acaba de saludarla, y la otra, sorprendida, le dijo, “ah, ¿pero tu le hablas?, yo es que, como no me contesta nunca, pues he dejado de hablarla” ¡Oye! Qué mi hija no te habla, pero te escucha, le dije enfadada, pensando que ella era una maleducada y que allí se acababa todo el problema. Tuvo que pasar mucho tiempo para que me diese cuenta de que mi niña, que no me daba problemas, era así porque se estaba encerrando ella sola en una jaula, y no la estábamos ayudando a salir”.

Hoy parece demostrado que algunas personas, más que tímidas, serían “muy reactivas”. Ya desde bebés lloran más en un entorno desconocido, se asustan más fácilmente ante ruidos... Un experimento reciente demostró que, ante fotos de desconocidos, los niños tímidos tienen una actividad mayor en la parte del cerebro que controla las emociones.
Pero esto no es más que el comportamiento del cuerpo. Las causas de por qué un niño puede ser tímido hay que buscarlas en casa y en el colegio.
Lo que no debes hacer:

1.- Ni criticarle ni reírte de él.
2.- No se le ha comido la lengua el gato, es que no sabe como ser de otra forma.
3.- Aunque hay que fomentar su seguridad, tampoco debemos volcarnos en él, diciéndole que es un genio. Los genios también están aislados.

Los genes no tienen nada que ver, pero a veces la timidez de un niño es transmitida por sus padres. Si sois tímidos, lo más seguro es que se os haga difícil salir, hablar con los demás, y eso es algo que el niño ve. Sus primeros comportamientos suelen ser un espejo de los padres. Otras veces puede ocurrir lo contrario: los padres son muy perfeccionistas y el niño se cría en ese clima de exigencia, temiendo que si hace algo por su cuenta no estará a la altura. Pasa a veces cuando sus notas no han sido muy buenas y él se había esforzado. Un error que nunca debemos cometer es enfadarnos con él de manera que sienta que, como se ha equivocado, ya no le queremos.
Ésta sensación de inferioridad también se la puede provocar un hermano que sea un lumbrera y destaca mucho; o en cambio porque siempre se meta con él por un defecto físico. Esta pequeña tragedia es algo muy común en el colegio, donde los niños, a veces pueden ser muy crueles.
En general los niños tímidos lo son porque no se valoran en relación a lo que les rodea. Y eso puede ser porque los que le rodeamos le damos mucha importancia a algo en lo que él no puede destacar o no lo ve. Si los chicos se obsesionan con el fútbol y a él éste deporte no se le da bien, pasará a ser el torpe del grupo; si es el ligoteo lo que más ven sus amigos y a él no le apetece o no se siente motivado, poco a poco, con cada experiencia negativa se irá haciendo un muro con el que aislarse. Tendremos que hablar con él y explicarle la relativa importancia que tienen éstas cosas en el enorme mar de cosas que tiene la vida.
Otra forma arrastrar al niño hacia esa timidez es con la sobreprotección. “Nosotros, como tuvimos una infancia difícil, quisimos hacerlo todo por nuestro hijo”, dicen unos padres. “No nos dimos cuenta de que, al dárselo todo, él nunca tenía que tomar decisiones, ni sufrir malas consecuencias. Al final es como si proteges a un pájaro mucho y para ello le tienes en una jaula bien alimentado y cuidado. El día en que abres la jaula te das cuenta que él no quiere salir, que sin los barrotes se siente indefenso”.

SOLUCIONES:
Para un niño tímido los demás son un mundo peligroso donde puede quedar en evidencia. Es como si tuviera miedo a cruzar un puente... ¿cómo se le puede quitar? Pues haciéndole que lo cruce poco a poco, para que vea que no pasa nada, que sus miedos nunca se cumplen. Y así, experiencia a experiencia, va amontonando una seguridad que le hace no detenerse nunca más ante ningún puente.
Lo bueno que tiene éste problema es que, una vez encontramos esa experiencia donde él se siente cómodo y es capaz de disfrutar a la vez que aprende a relacionarse, una vez encontramos esa llave, todo es coser y cantar.
Lo malo, es que hay que ir con cuidado: a un niño tímido que le guste el teatro puede funcionarle ésta actividad, pero si cogemos y metemos en un escenario a otro al que no le guste, al final el niño se siente peor, más incomprendido, y traicionado por unos padres que, sabiendo lo mal que lo pasa, parece que les da igual.
Nosotros te proponemos las siguientes actividades. Unas le pueden servir a tu hijo, otras le harán sentirse peor. Tu tienes que valorar cuál es aquella en la que tu hijo lo tiene más fácil:
En el colegio tu podrías quedarte a la salida hablando con otros padres, para después quedar juntos o invitar a uno de sus hijos a merendar a casa.
No necesitan que les protejas aún más, necesitan sentir que ellos son capaces de hacer cosas, que sus ideas son buenas, que se les da bien algo... no pierdas ocasión en reconocerle cualquier mérito.
Si tu hijo tiene problemas con un compañero en concreto que se esté burlando, tendrás que ayudarle a superarlo. Dile que hay otros chicos, y que éste, si se porta así, es que realmente no merece la pena.
Ponle retos. Por ejemplo, le dices que vais a ir a un restaurante y que será él quien pedirá la comida (con la ayuda de mamá), o que la próxima vez que vayáis a comprar un jersey, lo elegirá él...
El teatro es una magnífica actividad en la que un niño tímido puede actuar como otra persona y aprender de esa experiencia. Es más, ¿puede conseguir mucho éxito! Catalina Sandino, la actriz que ha ganado el último festival de cine de Berlin, empezó sus primeras clases de interpretación porque sus padres le apuntaron para que superase su timidez.
Igual que el teatro, los deportes de equipo (fútbol, baloncesto, voleibol, danza...) necesitan que todos se hablen. Sería una buena idea apuntarle a un equipo. También los de lucha, tipo judo o kárate le darán confianza en su fuerza.
Un juego relacionado al teatro: las marionetas. Con ellas se Interpretan papeles, se inventan personajes, y además las puede utilizar para canalizar sus sentimientos. En general cualquier juego donde tenga que simular a otra persona le vendrá bien, ya sea a los médicos, a los exploradores, a los bomberos, a policías y ladrones,...
Puede ser buena idea apuntarle a un grupo de convivencia, como los Scouts. Si es más mayor y tiene inquietudes, participar en una ONG le hará sentirse útil y en comunicación constante con otros que le valoran.
¿Internet? No es bueno siempre: el hablar solo con gente por internet es una salida falsa, pues no se aprende a tratar a los que están fuera de la red. Si gracias a internet tu hijo “queda” con otros como él, sí que le estará ayudando.
Una buena técnica puede ser la lectura. El que tu hijo te lea a ti, en voz alta, un poema o un cuento suyo. Y que gracias a tus elogios se atreva a leérselo a más familiares o personas de confianza, aumentando el círculo progresivamente. Leer le hace exteriorizar cosas, y el tener un papel delante le concentra en la lectura, no en sus miedos. Después de ello será más fácil hacerle preguntas de vez en cuando y que empiece a soltarse, ya sin un papel delante.
Las aficiones artísticas le ayudarán a exteriorizar emociones por un canal por el que además puede conseguir felicitaciones. Modelar con arcilla, pintar, tocar un instrumento.
Fuente: adaptación emagister
http://www.psicologoencasa.es/index.php?option=com_content&task=view&id=93&Itemid=28

lunes, 8 de septiembre de 2008

Mejorando tu rendimiento



CONSEJOS Y ORIENTACIONES PARA MEJORAR LA ATENCIÓN Y LA CONCENTRACIÓN






      • Estudiar en pequeñas dosis, concediendo a cada tema, problema o contenido el tiempo correspondiente para su asimilación. Los minutos asignados a ese contenido son sólo para él. El estudiante se introduce en cuerpo y alma en su trabajo con el firme propósito de que nada ni nadie puede entorpecérselo. Su interés, voluntad atención y concentración están puestos en ese único objetivo.

      • Descansar lo necesario, una vez conseguido el objetivo propuesto en la tarea anterior. Sólo así se podrá acometer otra tarea distinta y concentrarse plenamente en ella con el mismo y tenaz propósito.

      • No forzar jamás la máquina mental. Trascurrida dos horas de estudio, hay que descansar brevemente para relajarse de la concentración mantenida hasta ese momento. El momento de descanso lo marca el propio organismo y los síntomas de cansancio pueden ser el picor de ojos, el entumecimiento de los miembros, cierto sopor... y sobre todo, la fatiga mental. Cuando aparezcan estas señales deja de estudiar.

      • Cambiar de materia de estudio ayuda a prolongar por más tiempo la concentración. Si se dedica una hora a una materia determinada haciendo dos descansos de cinco minutos, se podrán dedicar otras dos horas a materias distintas con descansos un poco más prolongados (de unos diez minutos, sin que descienda realmente el nivel de concentración).
      Pallarés Molíns (1999: 22-26) recomienda, para mejorar la concentración durante el estudio:
      • Revisa de vez en cuando las causas que dificultan tu concentración: escasa motivación, falta de metas u objetivos, estudio pasivo, problemas interpersonales, dificultades del ambiente, problemas personales y familiares, estrés-depresión.
      • Acepta no conseguir estar siempre concentrado al máximo.
      • Primera clave para concentrarse: tener metas u objetivos, tanto generales como a corto plazo.
      • Evita las actitudes negativas hacia las asignaturas. Ten motivos positivos y metas bien definidos.
      • Desarrolla la capacidad de estudiar en cualquier ambiente.
      • No olvides la influencia que tiene en la concentración el sueño, la comida, bebida, postura, etc.
      • Antes de ponerte a estudiar, deja resueltas las actividades o tareas que pueden causar interrupciones.
      • Antes de ponerte a estudiar, aparta tus preocupaciones e ilusiones.
      • Fomenta el estudio activo. El estudio activo se traduce en: una postura ni incómoda ni excesivamente cómoda, leer con cierta rapidez, hacerse preguntas, relacionar, subrayar, esquematizar, hacer mapas conceptuales, etc. El estudio pasivo es la mejor estrategia para distraerse.
      • Sigue una pauta o método durante el estudio.
      • Estudia siempre con papel y lápiz al lado. Anota las palabras-clave y/o los datos más importantes –escribiendo muy poco- y señala las relaciones con líneas.
      • Aplica a lo que estudias la imaginación visual y, si te resulta fácil, la de los otros sentidos.
      • Aprende alguna técnica sencilla de relajación que te ayudará a serenarte y concentrarte.
      • Cuando te sorprendas distraído, sigue un reflejo o rutina de volver a la materia y a concentrarte.
      • Cuando te sorprendas distraído, incrementa la actividad intelectual.
      • Desvía o aplaza los pensamientos distractores para un momento determinado del día.
      • Concreta los pensamientos que vuelven una y otra vez e interfieren el estudio. Tal vez encuentres en ellos alguna necesidad insatisfecha o algún problema personal. No tengas reparo en consultar con algún orientador.

      domingo, 6 de julio de 2008

      INTELIGENCIA EMOCIONAL

      En 1983, Howard Gardner trabajaba en el proyecto Spectrum en la Universidad de Harvard. Gardner, psicólogo de la facultad de ciencias de la educación, proponía la Teoría de las inteligencias múltiples descartando que el ser humano sólo tuviera un tipo de inteligencia. En su libro Frames of Mind estableció ocho tipos de inteligencias: la lingüística-verbal, la lógica-matemática, la corporal-cinestética, la visual-espacial, la musical, la emocional (que se dividiría en la intrapersonal y la interpersonal), la naturalista y la existencial. Posteriormente, sus colegas investigadores llegaron a describir hasta veinte.
      El concepto de inteligencia emocional tiene como precursor el concepto de Inteligencia Social, del psicólogo Edward Thorndike quien en 1920 la definió como "la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas".
      La expresión "inteligencia emocional" la introdujeron por primera vez en el campo de la psicología en 1990 los investigadores Peter Salowey y John D. Mayer definiéndola como "la capacidad de percibir los sentimientos propios y los de los demás, distinguir entre ellos y servirse de esa información para guiar el pensamiento y la conducta de uno mismo". El concepto sería publicitado por Daniel Goleman en 1995 en su libro La inteligencia emocional en la empresa.
      En este estudio se ha definido el concepto de inteligencia emocional como el Conjunto de habilidades que permiten comprender las emociones, aceptarlas y aprovechar su energía logrando un adecuado equilibrio para mantener la automotivación, facilitar el conocimiento de si mismo y la comprensión de los demás.

      INTELIGENCIA EMOCIONAL

      Definición: Conjunto de habilidades que permiten comprender las emociones, aceptarlas y aprovechar su energía logrando un adecuado equilibrio para mantener la automotivación, facilitar el conocimiento de si mismo y la comprensión de los demás.

      LAS COMPETENCIAS EMOCIONALES.

      Goleman, autor de la teoría, considera que existen cuatro categorías de competencias básicas, en la Inteligencia emocional:

      · Auto-conciencia: La habilidad para reconocer y comprender los propios estados emocionales, sentimientos, rasgos, así como su efecto en las demás personas. Las competencias que se miden y desarrollan en esta categoría son: la auto-confianza, la capacidad para despertar estados emocionales alegres y llenos de buen humor.
      · Auto-regulación: La habilidad para controlar y redireccionar impulsos y estados emocionales negativos, unido a la capacidad para suspender juicios y pensar antes de actuar. Las competencias que se miden y desarrollan en esta categoría son: Auto-control, confiabilidad, conciencia, adaptabilidad, orientación a resultados e iniciativa.
      · Empatía: Las habilidades para sentir y palpar las necesidades de otros y de la propia organización , unida a la apertura para servir y cubrir las inquietudes de quienes le rodean. En esta categoría se miden y desarrollan: la comprensión de los demás, la conciencia social y la orientación al servicio.
      · Socialización: Engloba el dominio de estrategias y formas de relacionarse afectiva y efectivamente con las demás personas, creando redes de relaciones, construyendo climas agradables, abiertos y efectivos en sus conversaciones. Las competencias en esta categoría son: desarrollo de persona, liderazgo, influencia, comunicación, gerencia del cambio, manejo de conflictos, construcción de redes y la cooperación en equipo.

      ¿Quiere saber más sobre el tema y aprender técnicas para desarrollar su Cociente Emocional? Inscríbase en nuestros talleres.







      lunes, 14 de abril de 2008

      ADOLESCENCIA Y VIDA ESTUDIANTIL

      RETOS QUE CONFRONTAN NIÑOS Y NIÑAS DESPUÉS DE LA PRIMARIA.

      Cuando el estudiante de primaria ingresa al área de estudios básicos o secundarios, su edad cronológica se encuentra en la fase de adolescencia, por lo que su adaptación se hace un poco más difícil.

      A veces los padres y las madres se preguntan la razón por la que un niño o niña que generalmente había obtenido excelentes calificaciones, ahora obtiene resultados mediocres o reprueba algunas materias. La razón es que la adolescencia se caracteriza por cambios no solamente físicos sino químicos, relacionados con el proceso de maduración sexual.

      El interés del o la joven se enfoca en su esquema corporal y la aceptación social. Así como en la etapa infantil sus modelos de comportamiento eran los adultos significativos (papa, mamá, maestros, etc.) ahora esos modelos se encuentran dentro de su mismo grupo. Es en esta edad es donde surge el culto al héroe y los o las adolescentes se identifican con jóvenes populares, mejor desarrollados, estrellas de cine juveniles y cantantes.

      Asimismo, la personalidad se encuentra definiéndose por lo que los y las jovencitas tratan de buscar la manera de integrarse a su grupo, pero a la vez encontrar una simbología particular, que le hagan distinto a los demás. Esta es la razón por la que hablan, se visten y peinan de manera singular (dentro de la moda, pero tratando de ser originales). En algunos casos recurren a los tatuajes y piercing. También hay que tomar en cuenta que si la dinámica afectiva no es la más adecuada, pueden incluso recurrir al alcohol y las drogas.

      Tomando en cuenta todo esto es fácilmente comprensible que la adquisición de conocimientos sea un poco más difícil que en la infancia, pero además existen casos en que las dificultades para lograr un rendimiento adecuado se hace casi imposible. Esto puede estar originado en que muchas veces existen problemas de aprendizaje que no fueron adecuadamente en la infancia y en la adolescencia se hacen mayores debidos a las alteraciones químicas en el cerebro.

      Si bien al o la joven no le interesa mucho dedicarse a los estudios, si le importan los resultados ya que el ganar o perder una clase, implica mayor o menor prestigio social. Por eso el fracaso escolar incide directamente en la autoestima de la persona quien puede desarrollar sentimientos de fracaso, provocando muchas veces la deserción escolar.

      Con esto, lo que se desea es ilustrar la problemática de la adolescencia no es sencilla, debido a que la apariencia física no corresponde a los niveles de maduración cerebral y esto contribuye a que existan mensajes confusos. Es decir, por un lado se les exige un comportamiento serio y centrado, por otro se les trata de someter a las mismas normas de comportamiento de la niñez.

      Muchas veces, son los mismos padres y madres quienes hacen más difícil la situación y algunas predisponen el fracaso escolar, al exigirles un determinado nivel de rendimiento. Esto lo único que provoca es agregar mayor tensión y aumentar riesgos de conflicto ya que no se debe olvidar que los contenidos del ciclo básico no son iguales a la primaria y además las personas se enfrentan con todos los retos ya descritos.

      SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA INTERACCIÓN EN EL CONTEXTO ESCOLAR.

      Deje la actitud receptiva y sea más generoso/a. Aprenda a escuchar, para saber que es lo que se encuentra afectando a su hijo/a.

      Comuníquese activamente para saber cuales son los retos de su agenda de estudios.

      Trate de comprender la perspectiva particular de su hijo o hija, para conocer los problemas con los que se encuentra lidiando. Pueden existir particularidades de aprendizaje que interfieren en sus estudios.

      Ayúdela/o a planificar adecuadamente el tiempo que dedicará a las tareas, el estudio e incluya como parte importante el que dedicará a sus pasatiempos y a reunirse con amigos/as.

      No se constituya en juez o jueza de las acciones de su hijo/a, es preferible acompañarlos en el proceso, haciendo las sugerencias necesarias para que no pierdan el camino.

      Invite a sus amigos y amigas para que hagan las tareas en casa. Esto le permitirá conocer su círculo de amistades.

      Debido a su proceso de desarrollo, pueden existir algunas discusiones, porque el o la jovencita debe madurar su libre albedrío. Existen concesiones que se pueden hacer, pero otras no. Si bien es importante aprender a escuchar, no pierda la perspectiva y sea consistente con la disciplina, sin ser un dictador o dictadora. Recuerde que existen muchos peligros a los que se enfrenta su hijo o hija y una vigilancia adecuada (no agobiante) puede ayudarle a prevenir los mismos.

      Y, si las cosas se salen de control, consulte con un profesional. Las cosas se pueden ver con mayor objetividad, cuando no existen emociones involucradas, por lo que una persona con la preparación necesaria y ajena a ustedes puede servir para mejorar la comunicación.








      miércoles, 4 de julio de 2007

      ´Sobrellevando el estrés

      El estrés es una alerta natural hacia situaciones de riesgo o como respuesta a los estímulos del ambiente. No obstante, la angustia existencia provoca una sobrecarga impuesta, el cual crea un estado de tensión exagerada y que generalmente provoca una reacción emocional.

      Las personas se encuentran constantemente asediadas por diferentes exigencias ya sea por aspectos básicos tales como la sobrevivencia en un mundo hostil y violento, factores económicos, problemas de salud. Así también existen otros factores más subjetivos que también pueden provocar estados de tensión: El tiempo, el tráfico, el deseo de sobresalir y ganar prestigio social, deseos de poder, etc.

      Todas y cada una de las situaciones que provocan tensión, poseen características particulares que se constituyen en estresores. Estos aspectos son percibidos de manera particular por cada ser humano y así, lo que para algunos son francamente desestabilizadores emocionales, para otros pasan desapercibidos.

      El problema radica en que nos empeñamos en cambiar la realidad y adaptarla a requerimientos personales, esto solamente provoca frustración y eleva los niveles de tensión. Si tan sólo tomáramos conciencia de que lo que debe cambiar es nuestra actitud para enfrentar dicha realidad.

      Lo absurdo de todo esto es que la mayoría de veces nos angustiamos por eventos hipotéticos o bien, ante una futura situación de estrés probable generamos estrés anticipadamente.

      Por todo esto lo mejor será que:

      1. No se empeñe en cambiar lo que no puede cambiar. El aceptar los hechos le dará margen para idear alternativas que faciliten el salir avante de los mismos.

      2. Viva un día a la vez. ¿Por qué angustiarse por lo que va a pasar después? Debemos ser previsores, pero no paranoicos.

      3. Haga una lista de sus estresores particulares, analícelos y elabore un plan personal para aminorar la probabilidad de enfrentarlos.

      4. Los estresores que son inevitables, acéptelos y trate de convivir con ellos lo mejor posible.

      5. Asegúrese de mantener su salud cuidando su alimentación y respetando sus horas de sueño.

      6. Haga tiempo para no hacer nada.

      7. Dedique tiempo para hacer cosas que le agraden, aunque sea una vez al día.

      8. Organice su trabajo.

      9. Haga ejercicio, existen algunos específicos para relajarle, tales como los relacionados con tensión y relajación muscular.

      10. Y, por último, lo más importante trate de ver la vida con humor: Una buena carcajada al día lo alejará de las preocupaciones.

      LA VIDA ES UN REGALO TAN MARAVILLOSO COMO EFÍMERO, ¿POR QUÉ DESPERDICIARLA CON PREOCUPACIONES INÚTILES?

      Licda. Neicy Bailey.

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