RETOS QUE CONFRONTAN NIÑOS Y NIÑAS DESPUÉS DE LA PRIMARIA.
Cuando el estudiante de primaria ingresa al área de estudios básicos o secundarios, su edad cronológica se encuentra en la fase de adolescencia, por lo que su adaptación se hace un poco más difícil.
A veces los padres y las madres se preguntan la razón por la que un niño o niña que generalmente había obtenido excelentes calificaciones, ahora obtiene resultados mediocres o reprueba algunas materias. La razón es que la adolescencia se caracteriza por cambios no solamente físicos sino químicos, relacionados con el proceso de maduración sexual.
El interés del o la joven se enfoca en su esquema corporal y la aceptación social. Así como en la etapa infantil sus modelos de comportamiento eran los adultos significativos (papa, mamá, maestros, etc.) ahora esos modelos se encuentran dentro de su mismo grupo. Es en esta edad es donde surge el culto al héroe y los o las adolescentes se identifican con jóvenes populares, mejor desarrollados, estrellas de cine juveniles y cantantes.
Asimismo, la personalidad se encuentra definiéndose por lo que los y las jovencitas tratan de buscar la manera de integrarse a su grupo, pero a la vez encontrar una simbología particular, que le hagan distinto a los demás. Esta es la razón por la que hablan, se visten y peinan de manera singular (dentro de la moda, pero tratando de ser originales). En algunos casos recurren a los tatuajes y piercing. También hay que tomar en cuenta que si la dinámica afectiva no es la más adecuada, pueden incluso recurrir al alcohol y las drogas.
Tomando en cuenta todo esto es fácilmente comprensible que la adquisición de conocimientos sea un poco más difícil que en la infancia, pero además existen casos en que las dificultades para lograr un rendimiento adecuado se hace casi imposible. Esto puede estar originado en que muchas veces existen problemas de aprendizaje que no fueron adecuadamente en la infancia y en la adolescencia se hacen mayores debidos a las alteraciones químicas en el cerebro.
Si bien al o la joven no le interesa mucho dedicarse a los estudios, si le importan los resultados ya que el ganar o perder una clase, implica mayor o menor prestigio social. Por eso el fracaso escolar incide directamente en la autoestima de la persona quien puede desarrollar sentimientos de fracaso, provocando muchas veces la deserción escolar.
Con esto, lo que se desea es ilustrar la problemática de la adolescencia no es sencilla, debido a que la apariencia física no corresponde a los niveles de maduración cerebral y esto contribuye a que existan mensajes confusos. Es decir, por un lado se les exige un comportamiento serio y centrado, por otro se les trata de someter a las mismas normas de comportamiento de la niñez.
Muchas veces, son los mismos padres y madres quienes hacen más difícil la situación y algunas predisponen el fracaso escolar, al exigirles un determinado nivel de rendimiento. Esto lo único que provoca es agregar mayor tensión y aumentar riesgos de conflicto ya que no se debe olvidar que los contenidos del ciclo básico no son iguales a la primaria y además las personas se enfrentan con todos los retos ya descritos.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA INTERACCIÓN EN EL CONTEXTO ESCOLAR.
Deje la actitud receptiva y sea más generoso/a. Aprenda a escuchar, para saber que es lo que se encuentra afectando a su hijo/a.
Comuníquese activamente para saber cuales son los retos de su agenda de estudios.
Cuando el estudiante de primaria ingresa al área de estudios básicos o secundarios, su edad cronológica se encuentra en la fase de adolescencia, por lo que su adaptación se hace un poco más difícil.
A veces los padres y las madres se preguntan la razón por la que un niño o niña que generalmente había obtenido excelentes calificaciones, ahora obtiene resultados mediocres o reprueba algunas materias. La razón es que la adolescencia se caracteriza por cambios no solamente físicos sino químicos, relacionados con el proceso de maduración sexual.
El interés del o la joven se enfoca en su esquema corporal y la aceptación social. Así como en la etapa infantil sus modelos de comportamiento eran los adultos significativos (papa, mamá, maestros, etc.) ahora esos modelos se encuentran dentro de su mismo grupo. Es en esta edad es donde surge el culto al héroe y los o las adolescentes se identifican con jóvenes populares, mejor desarrollados, estrellas de cine juveniles y cantantes.
Asimismo, la personalidad se encuentra definiéndose por lo que los y las jovencitas tratan de buscar la manera de integrarse a su grupo, pero a la vez encontrar una simbología particular, que le hagan distinto a los demás. Esta es la razón por la que hablan, se visten y peinan de manera singular (dentro de la moda, pero tratando de ser originales). En algunos casos recurren a los tatuajes y piercing. También hay que tomar en cuenta que si la dinámica afectiva no es la más adecuada, pueden incluso recurrir al alcohol y las drogas.
Tomando en cuenta todo esto es fácilmente comprensible que la adquisición de conocimientos sea un poco más difícil que en la infancia, pero además existen casos en que las dificultades para lograr un rendimiento adecuado se hace casi imposible. Esto puede estar originado en que muchas veces existen problemas de aprendizaje que no fueron adecuadamente en la infancia y en la adolescencia se hacen mayores debidos a las alteraciones químicas en el cerebro.
Si bien al o la joven no le interesa mucho dedicarse a los estudios, si le importan los resultados ya que el ganar o perder una clase, implica mayor o menor prestigio social. Por eso el fracaso escolar incide directamente en la autoestima de la persona quien puede desarrollar sentimientos de fracaso, provocando muchas veces la deserción escolar.
Con esto, lo que se desea es ilustrar la problemática de la adolescencia no es sencilla, debido a que la apariencia física no corresponde a los niveles de maduración cerebral y esto contribuye a que existan mensajes confusos. Es decir, por un lado se les exige un comportamiento serio y centrado, por otro se les trata de someter a las mismas normas de comportamiento de la niñez.
Muchas veces, son los mismos padres y madres quienes hacen más difícil la situación y algunas predisponen el fracaso escolar, al exigirles un determinado nivel de rendimiento. Esto lo único que provoca es agregar mayor tensión y aumentar riesgos de conflicto ya que no se debe olvidar que los contenidos del ciclo básico no son iguales a la primaria y además las personas se enfrentan con todos los retos ya descritos.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA INTERACCIÓN EN EL CONTEXTO ESCOLAR.
Deje la actitud receptiva y sea más generoso/a. Aprenda a escuchar, para saber que es lo que se encuentra afectando a su hijo/a.
Comuníquese activamente para saber cuales son los retos de su agenda de estudios.
Trate de comprender la perspectiva particular de su hijo o hija, para conocer los problemas con los que se encuentra lidiando. Pueden existir particularidades de aprendizaje que interfieren en sus estudios.
Ayúdela/o a planificar adecuadamente el tiempo que dedicará a las tareas, el estudio e incluya como parte importante el que dedicará a sus pasatiempos y a reunirse con amigos/as.
No se constituya en juez o jueza de las acciones de su hijo/a, es preferible acompañarlos en el proceso, haciendo las sugerencias necesarias para que no pierdan el camino.
Invite a sus amigos y amigas para que hagan las tareas en casa. Esto le permitirá conocer su círculo de amistades.
Debido a su proceso de desarrollo, pueden existir algunas discusiones, porque el o la jovencita debe madurar su libre albedrío. Existen concesiones que se pueden hacer, pero otras no. Si bien es importante aprender a escuchar, no pierda la perspectiva y sea consistente con la disciplina, sin ser un dictador o dictadora. Recuerde que existen muchos peligros a los que se enfrenta su hijo o hija y una vigilancia adecuada (no agobiante) puede ayudarle a prevenir los mismos.
Y, si las cosas se salen de control, consulte con un profesional. Las cosas se pueden ver con mayor objetividad, cuando no existen emociones involucradas, por lo que una persona con la preparación necesaria y ajena a ustedes puede servir para mejorar la comunicación.