lunes, 8 de septiembre de 2008

Mejorando tu rendimiento



CONSEJOS Y ORIENTACIONES PARA MEJORAR LA ATENCIÓN Y LA CONCENTRACIÓN






      • Estudiar en pequeñas dosis, concediendo a cada tema, problema o contenido el tiempo correspondiente para su asimilación. Los minutos asignados a ese contenido son sólo para él. El estudiante se introduce en cuerpo y alma en su trabajo con el firme propósito de que nada ni nadie puede entorpecérselo. Su interés, voluntad atención y concentración están puestos en ese único objetivo.

      • Descansar lo necesario, una vez conseguido el objetivo propuesto en la tarea anterior. Sólo así se podrá acometer otra tarea distinta y concentrarse plenamente en ella con el mismo y tenaz propósito.

      • No forzar jamás la máquina mental. Trascurrida dos horas de estudio, hay que descansar brevemente para relajarse de la concentración mantenida hasta ese momento. El momento de descanso lo marca el propio organismo y los síntomas de cansancio pueden ser el picor de ojos, el entumecimiento de los miembros, cierto sopor... y sobre todo, la fatiga mental. Cuando aparezcan estas señales deja de estudiar.

      • Cambiar de materia de estudio ayuda a prolongar por más tiempo la concentración. Si se dedica una hora a una materia determinada haciendo dos descansos de cinco minutos, se podrán dedicar otras dos horas a materias distintas con descansos un poco más prolongados (de unos diez minutos, sin que descienda realmente el nivel de concentración).
      Pallarés Molíns (1999: 22-26) recomienda, para mejorar la concentración durante el estudio:
      • Revisa de vez en cuando las causas que dificultan tu concentración: escasa motivación, falta de metas u objetivos, estudio pasivo, problemas interpersonales, dificultades del ambiente, problemas personales y familiares, estrés-depresión.
      • Acepta no conseguir estar siempre concentrado al máximo.
      • Primera clave para concentrarse: tener metas u objetivos, tanto generales como a corto plazo.
      • Evita las actitudes negativas hacia las asignaturas. Ten motivos positivos y metas bien definidos.
      • Desarrolla la capacidad de estudiar en cualquier ambiente.
      • No olvides la influencia que tiene en la concentración el sueño, la comida, bebida, postura, etc.
      • Antes de ponerte a estudiar, deja resueltas las actividades o tareas que pueden causar interrupciones.
      • Antes de ponerte a estudiar, aparta tus preocupaciones e ilusiones.
      • Fomenta el estudio activo. El estudio activo se traduce en: una postura ni incómoda ni excesivamente cómoda, leer con cierta rapidez, hacerse preguntas, relacionar, subrayar, esquematizar, hacer mapas conceptuales, etc. El estudio pasivo es la mejor estrategia para distraerse.
      • Sigue una pauta o método durante el estudio.
      • Estudia siempre con papel y lápiz al lado. Anota las palabras-clave y/o los datos más importantes –escribiendo muy poco- y señala las relaciones con líneas.
      • Aplica a lo que estudias la imaginación visual y, si te resulta fácil, la de los otros sentidos.
      • Aprende alguna técnica sencilla de relajación que te ayudará a serenarte y concentrarte.
      • Cuando te sorprendas distraído, sigue un reflejo o rutina de volver a la materia y a concentrarte.
      • Cuando te sorprendas distraído, incrementa la actividad intelectual.
      • Desvía o aplaza los pensamientos distractores para un momento determinado del día.
      • Concreta los pensamientos que vuelven una y otra vez e interfieren el estudio. Tal vez encuentres en ellos alguna necesidad insatisfecha o algún problema personal. No tengas reparo en consultar con algún orientador.

      domingo, 6 de julio de 2008

      INTELIGENCIA EMOCIONAL

      En 1983, Howard Gardner trabajaba en el proyecto Spectrum en la Universidad de Harvard. Gardner, psicólogo de la facultad de ciencias de la educación, proponía la Teoría de las inteligencias múltiples descartando que el ser humano sólo tuviera un tipo de inteligencia. En su libro Frames of Mind estableció ocho tipos de inteligencias: la lingüística-verbal, la lógica-matemática, la corporal-cinestética, la visual-espacial, la musical, la emocional (que se dividiría en la intrapersonal y la interpersonal), la naturalista y la existencial. Posteriormente, sus colegas investigadores llegaron a describir hasta veinte.
      El concepto de inteligencia emocional tiene como precursor el concepto de Inteligencia Social, del psicólogo Edward Thorndike quien en 1920 la definió como "la habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas".
      La expresión "inteligencia emocional" la introdujeron por primera vez en el campo de la psicología en 1990 los investigadores Peter Salowey y John D. Mayer definiéndola como "la capacidad de percibir los sentimientos propios y los de los demás, distinguir entre ellos y servirse de esa información para guiar el pensamiento y la conducta de uno mismo". El concepto sería publicitado por Daniel Goleman en 1995 en su libro La inteligencia emocional en la empresa.
      En este estudio se ha definido el concepto de inteligencia emocional como el Conjunto de habilidades que permiten comprender las emociones, aceptarlas y aprovechar su energía logrando un adecuado equilibrio para mantener la automotivación, facilitar el conocimiento de si mismo y la comprensión de los demás.

      INTELIGENCIA EMOCIONAL

      Definición: Conjunto de habilidades que permiten comprender las emociones, aceptarlas y aprovechar su energía logrando un adecuado equilibrio para mantener la automotivación, facilitar el conocimiento de si mismo y la comprensión de los demás.

      LAS COMPETENCIAS EMOCIONALES.

      Goleman, autor de la teoría, considera que existen cuatro categorías de competencias básicas, en la Inteligencia emocional:

      · Auto-conciencia: La habilidad para reconocer y comprender los propios estados emocionales, sentimientos, rasgos, así como su efecto en las demás personas. Las competencias que se miden y desarrollan en esta categoría son: la auto-confianza, la capacidad para despertar estados emocionales alegres y llenos de buen humor.
      · Auto-regulación: La habilidad para controlar y redireccionar impulsos y estados emocionales negativos, unido a la capacidad para suspender juicios y pensar antes de actuar. Las competencias que se miden y desarrollan en esta categoría son: Auto-control, confiabilidad, conciencia, adaptabilidad, orientación a resultados e iniciativa.
      · Empatía: Las habilidades para sentir y palpar las necesidades de otros y de la propia organización , unida a la apertura para servir y cubrir las inquietudes de quienes le rodean. En esta categoría se miden y desarrollan: la comprensión de los demás, la conciencia social y la orientación al servicio.
      · Socialización: Engloba el dominio de estrategias y formas de relacionarse afectiva y efectivamente con las demás personas, creando redes de relaciones, construyendo climas agradables, abiertos y efectivos en sus conversaciones. Las competencias en esta categoría son: desarrollo de persona, liderazgo, influencia, comunicación, gerencia del cambio, manejo de conflictos, construcción de redes y la cooperación en equipo.

      ¿Quiere saber más sobre el tema y aprender técnicas para desarrollar su Cociente Emocional? Inscríbase en nuestros talleres.







      lunes, 14 de abril de 2008

      ADOLESCENCIA Y VIDA ESTUDIANTIL

      RETOS QUE CONFRONTAN NIÑOS Y NIÑAS DESPUÉS DE LA PRIMARIA.

      Cuando el estudiante de primaria ingresa al área de estudios básicos o secundarios, su edad cronológica se encuentra en la fase de adolescencia, por lo que su adaptación se hace un poco más difícil.

      A veces los padres y las madres se preguntan la razón por la que un niño o niña que generalmente había obtenido excelentes calificaciones, ahora obtiene resultados mediocres o reprueba algunas materias. La razón es que la adolescencia se caracteriza por cambios no solamente físicos sino químicos, relacionados con el proceso de maduración sexual.

      El interés del o la joven se enfoca en su esquema corporal y la aceptación social. Así como en la etapa infantil sus modelos de comportamiento eran los adultos significativos (papa, mamá, maestros, etc.) ahora esos modelos se encuentran dentro de su mismo grupo. Es en esta edad es donde surge el culto al héroe y los o las adolescentes se identifican con jóvenes populares, mejor desarrollados, estrellas de cine juveniles y cantantes.

      Asimismo, la personalidad se encuentra definiéndose por lo que los y las jovencitas tratan de buscar la manera de integrarse a su grupo, pero a la vez encontrar una simbología particular, que le hagan distinto a los demás. Esta es la razón por la que hablan, se visten y peinan de manera singular (dentro de la moda, pero tratando de ser originales). En algunos casos recurren a los tatuajes y piercing. También hay que tomar en cuenta que si la dinámica afectiva no es la más adecuada, pueden incluso recurrir al alcohol y las drogas.

      Tomando en cuenta todo esto es fácilmente comprensible que la adquisición de conocimientos sea un poco más difícil que en la infancia, pero además existen casos en que las dificultades para lograr un rendimiento adecuado se hace casi imposible. Esto puede estar originado en que muchas veces existen problemas de aprendizaje que no fueron adecuadamente en la infancia y en la adolescencia se hacen mayores debidos a las alteraciones químicas en el cerebro.

      Si bien al o la joven no le interesa mucho dedicarse a los estudios, si le importan los resultados ya que el ganar o perder una clase, implica mayor o menor prestigio social. Por eso el fracaso escolar incide directamente en la autoestima de la persona quien puede desarrollar sentimientos de fracaso, provocando muchas veces la deserción escolar.

      Con esto, lo que se desea es ilustrar la problemática de la adolescencia no es sencilla, debido a que la apariencia física no corresponde a los niveles de maduración cerebral y esto contribuye a que existan mensajes confusos. Es decir, por un lado se les exige un comportamiento serio y centrado, por otro se les trata de someter a las mismas normas de comportamiento de la niñez.

      Muchas veces, son los mismos padres y madres quienes hacen más difícil la situación y algunas predisponen el fracaso escolar, al exigirles un determinado nivel de rendimiento. Esto lo único que provoca es agregar mayor tensión y aumentar riesgos de conflicto ya que no se debe olvidar que los contenidos del ciclo básico no son iguales a la primaria y además las personas se enfrentan con todos los retos ya descritos.

      SUGERENCIAS PARA MEJORAR LA INTERACCIÓN EN EL CONTEXTO ESCOLAR.

      Deje la actitud receptiva y sea más generoso/a. Aprenda a escuchar, para saber que es lo que se encuentra afectando a su hijo/a.

      Comuníquese activamente para saber cuales son los retos de su agenda de estudios.

      Trate de comprender la perspectiva particular de su hijo o hija, para conocer los problemas con los que se encuentra lidiando. Pueden existir particularidades de aprendizaje que interfieren en sus estudios.

      Ayúdela/o a planificar adecuadamente el tiempo que dedicará a las tareas, el estudio e incluya como parte importante el que dedicará a sus pasatiempos y a reunirse con amigos/as.

      No se constituya en juez o jueza de las acciones de su hijo/a, es preferible acompañarlos en el proceso, haciendo las sugerencias necesarias para que no pierdan el camino.

      Invite a sus amigos y amigas para que hagan las tareas en casa. Esto le permitirá conocer su círculo de amistades.

      Debido a su proceso de desarrollo, pueden existir algunas discusiones, porque el o la jovencita debe madurar su libre albedrío. Existen concesiones que se pueden hacer, pero otras no. Si bien es importante aprender a escuchar, no pierda la perspectiva y sea consistente con la disciplina, sin ser un dictador o dictadora. Recuerde que existen muchos peligros a los que se enfrenta su hijo o hija y una vigilancia adecuada (no agobiante) puede ayudarle a prevenir los mismos.

      Y, si las cosas se salen de control, consulte con un profesional. Las cosas se pueden ver con mayor objetividad, cuando no existen emociones involucradas, por lo que una persona con la preparación necesaria y ajena a ustedes puede servir para mejorar la comunicación.








      Visítenos en Facebook